27.9.10

de perro...

Hace tiempo estuve acá,
hace tiempo ya.
Y sentía esto,
hace tiempo

y sentía que ese agujero de la noche,
ese agujero que sólo llenan las luces de la ciudad..
cuando suena una guitarra, como la de minerva de los deftones al principio,
lo iba a llenar una especie de resurección
inesperada.

Hace tiempo que salía a la calle los viernes en esta fria ciudad
Y esperaba el sonido de la espera.
y a veces me subía en mi unicornio y me iba lejos
y no me importaba nadie ni nada..
y sólo deseaba dormir entre unas sábanas menos frías..
andaba buscándote.
Andaba buscando esos besos.
Y me andaba buscando a mí misma
andaba buscando tus ojos y tu cuerpo cerca del mío..
y andaba buscando mi propio cuerpo.

Creo que recorrí el mundo y tenía frío..
creo que esperé tu voz, dentro de unos audifonos..
creo que espere y espere...
y llegue a otro lado.

14.9.10

mi querido perro oso.. y su insp.

Pues la verdad, cuando escucho esa canción,
suelen venirme lágrimas a los ojos;
suelo creer que el único duelo que he experimentado
en la vida, ha sido del corazón
ha sido el duelo de lo que el corazón creía.

Siento en una parte de mí,
la certeza de que es imposible que pueda surcir
lo que ya se rompió.

La verdad, es esa.
Ya no puede volver a ser lo mismo,
mi concepto de amor,
mi idea de amistad..
el significado de estar con alguien y
con qué objetivo.

No, ya no puede volver la mente
a creer en lo que una vez estaba vivo.
El corazón cambia.. se vuelve más fuerte.

Y yo?
Yo creo que volví a nacer.
Creo que por eso ya no puedo mirar atrás y llorar.
Ya no puedo extrañar a mis tatas juntos
ya no puedo suponer que hubiera pasado, si hubiera seguido mi vida con otro.

Y ya no podés venir a mi vida a decirme que estás triste,
porque mi corazón me exige no volver la mirada atrás.
Me está rasgando la piel, acercándome a él,
mientras nos alejamos juntos de la zona 0,
donde una vez puse todo..
pero ya murió.

Escucho esa canción y lo único que sé,
es que el amor todo lo da..
todo lo quita..
y uno decide.

Uno decide.